Tutorial

FileZilla para Mac: instalarlo en Apple Silicon o Intel

8 min

En un Mac no hay instalador ni asistente: descargas el archivo que corresponde a tu procesador, lo descomprimes, arrastras FileZilla.app a la carpeta Aplicaciones y le das el visto bueno a macOS la primera vez que lo abres. Cinco minutos. Los dos sitios donde la gente se atasca son elegir la versión equivocada y el aviso de seguridad del final.

Mira primero si tu Mac lleva chip de Apple o procesador Intel

Es el paso que se salta todo el mundo y el que decide qué archivo bajas, porque el proyecto publica dos compilaciones distintas para macOS: una para Mac con procesador Intel y otra para Mac con chip de Apple (M1, M2, M3 y sucesores). No son intercambiables ni hay una universal.

Para saber cuál tienes: menú Apple () en la esquina de la pantalla → Acerca de este Mac. Ahí la distinción es literal: en un Mac con chip propio aparece una línea etiquetada Chip con el nombre del chip; en uno de Intel aparece Procesador seguido del nombre del Intel. Si prefieres tirar de modelo, la transición empezó a finales de 2020: los primeros fueron el MacBook Air (M1, 2020), el Mac mini de 2020 y el MacBook Pro de 13 pulgadas (M1, 2020). Así que cualquier Mac comprado de 2021 en adelante casi con seguridad lleva chip de Apple.

En esa misma ventana tienes el otro dato que importa: la versión de macOS. El cliente pide macOS 10.13.2 o posterior, y eso lo declara el propio proyecto en la ficha de descarga de las dos compilaciones. Con un Mac por debajo de ese suelo, la descarga actual no te va a servir; y bajar un FileZilla viejo de un repositorio de terceros para forzarlo es un mal negocio, porque entre aquella versión y la de hoy hay corregidos fallos de seguridad reales del componente que cifra las conexiones.

Qué archivo se descarga (y por qué no verás ningún .dmg)

Aquí conviene deshacer un malentendido que se repite en medio internet en español, incluida alguna página de esta web que ya toca corregir: el cliente para macOS no se distribuye como imagen de disco .dmg. Lo que sirve el proyecto es un archivo comprimido con la aplicación dentro, con este nombre:

  • FileZilla_<versión>_macos-x86.app.tar.bz2 → Mac con Intel
  • FileZilla_<versión>_macos-arm64.app.tar.bz2 → Mac con chip de Apple

Pesan poco: en la última versión que he podido comprobar en la ficha oficial, unos 15 MB la de Intel y unos 14 MB la de Apple Silicon. Al lado de cada archivo, la web publica su tamaño exacto en bytes y su hash SHA-512, que es la única forma seria de comprobar que lo que ha llegado a tu disco es lo que salió de allí. Si te apetece verificarlo, en Terminal:

shasum -a 512 ~/Descargas/FileZilla_<versión>_macos-arm64.app.tar.bz2

y comparas la retahíla con la de la página. La mayoría no lo hará nunca, y es defendible; pero si estás instalando el programa con el que vas a subir una web entera por FTP, el minuto está bien invertido.

Puedes empezar por nuestra descarga oficial del cliente, que te lleva a la ficha del proyecto. Un aviso al llegar: la página oficial se titula «Download FileZilla Client for macOS (Intel)» o «Download FileZilla Client for macOS (Apple Silicon)», y ese título es la señal de que estás en la ficha correcta. Si pone (Intel) y tu Mac lleva chip de Apple, cambia de compilación desde el enlace de más opciones de descarga antes de pulsar nada.

Y una cosa que descubres cuando trasteas: el enlace del archivo lleva pegado un identificador temporal (?h=…&x=…). Comprobado hoy, los servidores de descarga responden 403 a cualquier petición directa sin ese permiso. Traducción práctica: los enlaces «directos al fichero» que circulan por foros y comentarios están muertos o lo estarán pronto, y el sitio del que sacar el archivo es la ficha, no un atajo copiado de un tercero.

Descomprimir y arrastrar FileZilla a Aplicaciones

Si has bajado el archivo con Safari, es posible que ya te lo encuentres descomprimido: Apple documenta que «Safari descomprime archivos como los .zip tras descargarlos». Con Chrome o Firefox te quedas con el .tar.bz2 y basta un doble clic en Finder para que macOS lo expanda. En ambos casos el resultado es el mismo y no hay pasos intermedios: aparece directamente FileZilla.app, la aplicación entera.

Ahora arrástrala a la carpeta Aplicaciones. La tienes a un atajo de distancia en cualquier ventana de Finder: ⇧ + ⌘ + A.

Este paso parece un formalismo y no lo es. Si dejas la app en Descargas, tarde o temprano harás limpieza de esa carpeta y te llevarás el programa por delante, con la duda de si borrabas un instalador usado o el software. Además, tener las aplicaciones en su sitio es lo que hace que las encuentres luego escribiendo «filezilla» en Spotlight (⌘ + Espacio) sin pensar dónde las dejaste.

Con el archivo movido, la carpeta de descargas se puede vaciar: el comprimido ya no hace falta.

El aviso de macOS la primera vez que lo abres

macOS lleva un guardián llamado Gatekeeper, y su trabajo es que en tu Mac solo se ejecute software de confianza. Apple lo resume así: cuando instalas algo de fuera del App Store, el sistema comprueba la firma del identificador de desarrollador para verificar que el software viene de un desarrollador identificado y que no ha sido alterado; y desde macOS Catalina exige además que esté certificado ante notario (notarizado), que es el sello de que Apple lo ha revisado y no ha encontrado malware conocido.

De ahí sale el aviso: antes de abrir por primera vez un programa descargado, macOS te pide aprobación. Es el comportamiento normal, no un síntoma de que algo vaya mal. Le dices que sí, se abre, y a partir de ahí ya no vuelve a preguntar.

No doy por hecho cuál de los dos avisos posibles te va a tocar, porque depende de si la copia concreta que has descargado está firmada y notarizada, y eso el proyecto no lo publica en su web. Lo que sí conviene tener claro es el segundo caso, que es el que trae a la gente aquí.

Si macOS dice que no puede comprobar el desarrollador

El diálogo que descoloca es este, con el nombre de la app en medio:

Y la trampa está en los botones: las opciones que ofrece son Mover a la Papelera y Aceptar. No hay ningún botón de «abrir igual». Por eso mucha gente concluye que el programa está roto o que su Mac lo ha bloqueado para siempre, cuando lo único que ha pasado es que la salida está en otro sitio.

El camino que documenta Apple, después de haber intentado abrir la app:

  1. Abre Ajustes del Sistema.
  2. Entra en Privacidad y seguridad, baja hasta el final y pulsa el botón Abrir igualmente (en algunas versiones aparece rotulado «Abrir de todos modos»).
  3. Vuelve a salir el aviso; si estás seguro, pulsa Abrir.

La app queda guardada como excepción y desde ese momento se abre con doble clic como cualquier otra. Ojo con el orden: el botón de Ajustes del Sistema solo aparece después de haber intentado abrirla y haberte encontrado el aviso; si vas antes, no lo verás y pensarás que la guía miente.

Un apunte para quien busque el ajuste global de toda la vida: en el panel de Privacidad y seguridad, dentro de «Permitir aplicaciones descargadas de», Apple solo documenta hoy dos opciones: App Store y App Store y desarrolladores identificados. La antigua tercera opción de permitir cualquier origen no está ahí. Saltarse el aviso app por app es el único camino previsto, y me parece razonable: obliga a decidir una vez, para un programa concreto, en vez de dejar la puerta abierta de forma permanente.

Y la contrapartida evidente: ese «abrir igualmente» solo se pulsa cuando sabes de dónde viene el archivo. Descargado de la ficha oficial, sí. Descargado de un agregador que te ha metido tres botones verdes antes del bueno, no.

En el Mac App Store no busques el FileZilla gratuito

Lo digo porque es el atajo natural de cualquier usuario de Mac y lleva a otro sitio. En el App Store español lo que hay publicado bajo esa marca es FileZilla Pro — FTP and Cloud, de Business Follows srl (y su acompañante FileZilla Pro RemoteDrive): el producto comercial, con conectores para servicios en la nube. El cliente gratuito del proyecto no está en la tienda de Apple y solo se distribuye desde su web.

Ya lo tienes instalado: lo siguiente es conectarte

Al abrirlo te encuentras la ventana partida en dos (tu Mac a la izquierda, el servidor a la derecha) y vacía, porque todavía no le has dicho a dónde tiene que conectarse. Ese es el paso que de verdad tiene enjundia: el host, el usuario, el puerto y, sobre todo, elegir bien el protocolo para no mandar tus contraseñas en claro. Sigue por aquí para configurar FileZilla y conectarte a tu servidor.


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